Silvia Giménez

Doctora en Sociología. Docente e investigadora en el área de Sociología en la Universidad Rey Juan Carlos. Directora del Observatorio para el Análisis y Visibilidad de la Exclusión Social, URJC. Presidenta de Proyecto Ser: Terapeutas Sin Fronteras y cooperante internacional.

Nací en Madrid hace algunas primaveras, acariciando el calorcito del verano, y desde muy pequeñita un corazón del Atleti, de ese que “nunca deja de creer” y sabe que “la historia se escribe latido a latido”.  Mi primer latido profesional, tras licenciarme en Ciencias Políticas y Sociología, comenzó en la Universidad de Comillas como profe durante 14 años, donde hice un Master en Drogodependencias y Sida, me doctoré en Sociología y donde descubrí Nueva York, en mi primera estancia de investigación en la Universidad de Fordham. Luego tuve otra estancia más larga en la Universidad de Columbia y descubrí que había cambiado la Habana por Nueva York como mi ciudad elegida, fue mi segundo latido. Los siguientes 11 años los pasé y sigo pasando en le Universidad Rey Juan Carlos, mi tercer gran latido, de clases, investigación y estancias internacionales.

Desde muy joven, desde los 18 años que trabajé en una ONG como voluntaria, hasta hoy que presido otra, Proyecto Ser. Terapeutas Sin Fronteras, he estado trabajando en el ámbito social de manera altruista. Otro profundo latido. ¿Qué me movía? El hecho de saber que, aunque yo tuviera las mejores oportunidades y posibilidades vitales, la inmensa mayoría del planeta, no las tenían. Se trataba de una deuda a saldar casi desde la culpabilidad por ser afortunada.  La injusticia siempre me había arrebatado la paz interior, porque salía de mi para luchar por erradicarla desde fuera: la injusticia es estructural, hay que cambiar las estructuras de este cruel mundo que la genera. Vida de activismo burgués, austeridad elegida y pataleo social.  Pero alguien querido me dijo una vez, sales corriendo detrás de las causas pobres, con tanta celeridad que te vas de ti, de tu centro.  Una toma de conciencia importante.

Mis primeras crisis, todas ellas surgidas a la vez, me hicieron llegar por casualidad a hacer una formación latida de experta en terapia transpersonal en la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal. Y volví a conectar con mi centro, al que siempre decidí volver.  Fue de allí de donde nació la ONG antes mencionada, Proyecto Ser: Terapeutas Sin Fronteras, como apoyo y atención psicosocial a personas en proceso de exclusión o/y sin recursos. Profundo latido interior, la solución no está fuera sino dentro de cada uno de nosotros, en   la perfección del Ser esencial, ahí se encuentra el latido donde se recupera el poder que permite la posibilidad de volver a empezar.  Experimenté que a través de la meditación se llega a esa conexión con el Amor esencial que somos, con meditación Zen desde hace más de 20 años y Sufí, descubierto durante ya 7 años en las montañas de Nuevo México en Estados Unidos.

Esta ONG lo comparte esta visión de acompañamiento desde el Amor con las personas que no tienen recursos y necesitan recuperar su poder.

Mis días transcurrían en la Universidad como disociada entre lo que ya os he contado que hacía en mis ratos libres y mi día a día laboral, hasta que poco a poco se unieron del todo. Y se creó el Observatorio para el Análisis y Visibilidad de la Exclusión Social en la Universidad Rey Juan Carlos, dándose la mano mi mundo ONG, con mi mundo laboral.  Así se vislumbró en una Constelación Familiar que me regaló un gran amigo, y así ocurrió.  Seguimos latiendo.

Aquí y ahora sigo pensando que las injusticias son estructurales y hay que transformarlas, pero ya desde la transformación de las estructuras internas que contagian almas en el campo cuántico, que atraen almas de la misma vibración y juntas plantean un “hacer con” las demás almas. Ese hacer no es más que un cocrear cuántico que latido a latido atrae esa realidad de bienestar y felicidad para todos los seres humanos, entre los que me encuentro.  El Universo conspira para ello, porque conspira para atraer todo aquello que se plantea desde el Amor, se realiza con Amor con el único fin de Amor Universal.

Latido a latido, nunca dejo de creer y nunca dejo de crear…

“Go confidently in the direction of your dreams! Live the life you´ve imagined”  (Thoreau), preside mi salón.

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